Habíamos reservado este hotel con uno de los mayoristas de viajes por internet más importantes de Italia, el cual nos avisó por e-mail, a pocos días de nuestra partida, que habían rescindido su contrato con el hotel Nizza de Roma. Nos dijeron que el hotel nos conservaría la reserva, pero nos recomendaron reconfirmarla, por si acaso, enviando un e-mail al mentado hotel. Eso hicimos, pero nunca obtuvimos respuesta. Pensamos que eso era porque efectivamente nos conservaban la reserva, pero nuestra sorpresa al llegar al establecimiento fue que no nos la admitían como válida y que nos pedían un incremento de 25 diarios si nos queríamos alojar. La cosa es que éramos dos parejas, nuestros amigos se quedaban 10 días y nosotros 14, así que la subida del precio era una suma a considerar. Como nos pareció una irregularidad y un timo, amenazamos con denunciar a las autoridades pertinentes y entonces la gerente del hotel nos admitió por el precio establecido en la reserva. Pero las habitaciones que nos asignaron eran absolutamente deprimentes. Una de ellas estaba sin reformar, vieja y descascarillada, la otra, ya reformada, pero de un modo chapucero, con humedades, una escalera peligrosísima y en ambas los baños se inundaban con el consiguiente peligro de caídas porque las duchas no presentaban cortinas ni mamparas. Muy básicas, el aire acondiconado funcionaba mal y los ruidos no dejaban dormir, en una los de la calle, ya que las ventanas no tenían aislamiento alguno y en la otra los de las tuberías del agua que no cesaban en toda la noche de emitir ruidos. El desayuno era el peor de cuantos hayamos tomado en nuestras vidas en un hotel: bollos duros y atrasados y los zumos y la leche rebajados con agua al 50%. Por otro lado los recepcionistas, (salvo una sra.), eran bastante desagradables. Hemos viajado por distintas ciudades de Italia durante este verano y el anterior y podemos asegurar que éste fue el peor hotel con el que nos encontramos y uno de los peores de toda nuestra vida.
Y después de esta recomendación para que eljáis otro hotelito mejor que éste, paso a dar unos consejitos para los interesados en visitar yacimientos arqueológicos y monumentos de la Roma antigua, así como museos relacionados con ella:
Existe una tarjeta a la venta que permite ver varios de estos lugares por un precio mucho más reducido. Se llama ARQUELOGIA CARD y cubre la visita de:
COLISEO, PALATINO, TERMAS DE CARACALLA, TERMAS DE DIOCLECIANO, (una de las sedes del Museo Nacional Romano), TUMBA DE CECILIA METELLA, VILLA DEI QUINTILI, (estos dos, en la zona de las catacumbas), PALAZZO ALTEMPS Y PALAZZO MASSIMO; (otras dos sedes de las cinco del Museo Nacional Romano) y la CRIPTA DE BALBI.
La tarjeta se compra en cualquiera de estos monumentos o museos, en la Oficina de Turismo nos dijeron que costaba 20 , pero a nosotros nos cobraron sólo 12, no sabemos si nos aplicaron la tarifa reducida, (biglietto redotto) como estudiantes o qué, porque nada de eso pedimos. El caso es que Coliseo y Palatino costaban 11 y resulta que por 1 más pudimos ver todo lo anteriormente citado.
La cola de la taquilla del Coliseo es enorme, pero si se trae la tarjeta adquirida en otra parte no hay que esperarla, se pasa directamente.
En el Coliseo se venden también las entradas para ver la DOMUS AUREA de Nerón, (sólo pueden adquirirse allí con anterioridad, esto es decir, por la mañana para visitarla por la tarde o sino, para el día siguiente. En la Domus no tienen taquillas en activo). Se adquiere en al taquilla del Coliseo que indica BIGLIETTO CON PRENOTAZIONE, que es como llaman a la reserva. No hace falta esperar la ingente cola normal, pasar por la cola de GRUPOS, que es mucho más reducida y se compra en esa taquilla que os acabo de mentar. El precio es carillo, sobre 6 .
Para transportaros podéis usar el metro y autobús combinados en un billete que dura para todo el día, (expira a las 12 de la noche) y que permite utilizarlos ilimitadamente. Se denomina "Giornaliero". De todos modos, las distancias en el casco histórico tampoco son enormes y a muchos sitios se puede llegar a pie sin cansarse demasiado.
Y otra cosita, esta vez sobre el Vaticano. La cola para entrar en la basílica también es gigantesca, pero la entrada es gratuita, claro y sólo piden a las mujeres que lleven hombros y espaldas cubiertas, (si enseñas el "canalillo" no ponen ninguna pega, ja ja). Llevaos un pañuelo grande o pareo para cubriros la espalda si la lleváis al aire o piernas si vuestro pantalón o falda es muy corta. Increíblemente son bastante más tolerantes que en muchas otras iglesias de Roma o el resto de Italia. La cola para los Museos Vaticanos sí que es inmensa, pero no os asustéis porque va muy rápida, en cosa de hora y media ya estaréis dentro. Pero en temporada estival llevaos sombrero, porque cuando toca "tendido de sol" se hace insoportable. Los Museos son tan grandes y tienen tanto que ver y fotografiar, (porque permiten fotos sin flash y videocámara) que os llevará el día entero, (afortunadamente hay cafetería donde "abrevar"). El precio, incluyendo la celebérrima Capilla Sixtina, son 13 , baratísimo comparado con otras entradas. En la Capilla Sixtina ya no dejan fotografiar. El trato del personal es muy correcto y respetuoso. Nos hemos quedado gratamente sorprendidos, teniendo en cuenta que no somos creyentes y ya íbamos con una cierta prevención.
Feliz viaje a la ciudad eterna para quien desee conocerla o volver a pisar su secular suelo. Espero que estos consejilos os sirvan de alguna ayuda. Besitos a tod@s!!!